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Casa

Limpiar la cocina a fondo: campana, horno y azulejos

La grasa de cocina no se frota: se ablanda. Con desengrasante alcalino, agua caliente y tiempo, la mitad del esfuerzo sobra.

Publicado el · Equipo TurboLimpia

Antes de empezar

Guantes obligatorios con desengrasantes alcalinos y con los limpiahornos: son cáusticos. Y no los uses sobre aluminio, que los ataca y se mancha de forma permanente.

Limpiar la cocina a fondo es la tarea donde más importa la química, porque su suciedad es distinta a la del resto de la casa: grasa aerosolizada por la fritura que se deposita en todas partes y, con el tiempo y el calor, se polimeriza y se vuelve pegajosa y oscura.

Para limpiar la cocina a fondo, la grasa se ablanda, no se frota

Tres factores la atacan: álcali, calor y tiempo. Un desengrasante alcalino, agua caliente y unos minutos de espera hacen que la grasa se despegue sola. Frotar sin ninguno de los tres es trabajo inútil y desgasta las superficies.

Por eso el remojo de los filtros es tan eficaz: combina los tres a la vez.

La campana, en orden

  1. Filtros metálicos: remojo con agua muy caliente, lavavajillas y bicarbonato, media hora, cepillado suave y aclarado. Deben secarse del todo antes de volver a montarlos.
  2. Carcasa exterior: desengrasante sobre bayeta, no pulverizado hacia arriba, para que no caiga en los ojos.
  3. Interior y turbina: solo con el aparato desconectado. Si la turbina está muy cargada, es trabajo de mantenimiento, no de limpieza semanal.
  4. Filtros de carbón (en campanas sin salida al exterior): no se lavan, se sustituyen cada seis o doce meses.

Un filtro saturado no solo huele: pierde capacidad de aspiración, reparte la grasa por toda la cocina y es un riesgo de incendio con llama abierta.

El horno

  • Pirolítico: el propio programa lo resuelve. Hay que sacar las bandejas y las guías si el fabricante lo indica y ventilar la cocina, porque el ciclo produce humo y olor.
  • Con esmalte fácil de limpiar: agua caliente y un programa de vapor, o un paño húmedo caliente dejado actuar.
  • Convencional: pasta de bicarbonato y agua sobre las zonas sucias, varias horas o toda la noche, y retirada con espátula de plástico y estropajo blanco. Para grasa carbonizada de años, limpiahornos específico con guantes y ventilación.

El cristal de la puerta suele tener grasa entre los vidrios; en muchos modelos se puede desmontar siguiendo el manual y ahí se recupera del todo. El procedimiento completo está en la guía de cómo limpiar el horno.

Azulejos y frentes

Desengrasante diluido, de abajo hacia arriba para no dejar chorretones, y aclarado. En frentes de cristal o acero, remate con microfibra seca para que no queden marcas.

Las juntas ennegrecidas de detrás de la encimera son grasa incrustada, no moho: pasta de bicarbonato, cepillo de dientes y paciencia.

Fregadero y grifo

En acero inoxidable, crema limpiadora en el sentido del pulido, nunca en círculos. Si hay cal, vinagre o ácido cítrico, aclarado abundante y secado. El aireador del grifo desenroscado y sumergido en vinagre media hora recupera el caudal que habías dado por perdido.

Y el desagüe: agua muy caliente con un buen chorro de lavavajillas una vez a la semana mantiene el sifón limpio de grasa mucho mejor que cualquier desatascador usado a la desesperada.

Resumen en pasos

  1. Desmonta filtros y rejillas y ponlos en remojo

    Filtros de la campana, rejillas y quemadores en el fregadero con agua muy caliente, un buen chorro de lavavajillas y dos cucharadas de bicarbonato. Media hora en remojo hace más que veinte minutos de estropajo.

  2. Aplica desengrasante en horno y campana y déjalo actuar

    Extiende el producto y respeta el tiempo del envase. Mientras actúa, limpia otra cosa: es el tiempo muerto que ahorra media limpieza.

  3. Azulejos y frentes, de abajo hacia arriba

    Parece contradictorio, pero al aplicar de abajo arriba los chorretones caen sobre superficie ya mojada y no dejan marca. El aclarado y el secado sí van de arriba abajo.

  4. Encimera y fregadero

    Desengrasante suave en la encimera y crema limpiadora en el fregadero de acero, siempre en el sentido del pulido. El aireador del grifo, desenroscado y en vinagre si hay cal.

  5. Retira, aclara y seca todo

    Cualquier resto de desengrasante alcalino atrae polvo y deja película. Aclara con paño húmedo varias veces y seca con microfibra limpia.

  6. Termina por el suelo

    Aspira antes de fregar: en una cocina, fregar sobre migas y polvo deja el suelo pegajoso justo donde más se nota.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que limpiar los filtros de la campana?

Los metálicos, cada uno o dos meses según cuánto se fría. Un filtro saturado deja de aspirar, reparte la grasa por toda la cocina y es un riesgo real de incendio cuando hay llama. Los de carbón activo no se lavan: se cambian.

¿Funciona el truco del bicarbonato y el vinagre para el horno?

La pasta de bicarbonato con agua sí funciona, dejándola actuar unas horas: es alcalina y abrasiva suave. Añadirle vinagre lo neutraliza y lo estropea. Para grasa carbonizada de años, un limpiahornos específico es mucho más rápido.

¿Y la vitrocerámica?

Rasqueta específica en frío para lo pegado y crema limpiadora de vitrocerámica. Nada de estropajos metálicos ni de polvos abrasivos: rayan el vidrio y esas rayas ya no se van.

¿Cómo quito el olor del microondas?

Un bol con agua y limón o vinagre a máxima potencia tres minutos: el vapor ablanda la suciedad y arrastra el olor. Después, paño húmedo y ya sale casi todo sin frotar.

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