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Limpieza del coche por dentro y por fuera

Interior, tapicería, cristales, salpicadero y olores: el orden correcto para limpiar el coche sin rayar la pintura ni el plástico.

3 guías publicadas

Un coche concentra en tres metros cúbicos lo que en una casa está repartido: comida, sudor, humedad, polvo y todo el aire que entra por un filtro que casi nadie cambia. Por eso los olores se notan tanto, y por eso un ambientador colgado del retrovisor no resuelve nada: tapa el síntoma mientras la fuente sigue trabajando.

Por dentro, el orden es el mismo que en casa —de arriba abajo, del techo al suelo— y la regla de oro es pulverizar el producto sobre el paño y nunca sobre la superficie, para no salpicar el parabrisas, los mandos ni las pantallas. Cada material pide lo suyo: limpiador mate en los plásticos, jabón neutro en el volante y nada de abrillantadores siliconados en volante o pedales, que dejan una superficie resbaladiza.

Por fuera, casi todas las microrrayas circulares del capó las hace el propio dueño al lavar: con un solo cubo, cada pasada devuelve la arena a la pintura. Dos cubos y movimientos rectos evitan la mayor parte del daño.

Las 3 guías de esta sección

Coche

Lavar el coche a mano sin rayar la pintura

Casi todas las microrrayas circulares del capó las hace el propio dueño al lavarlo. El método de los dos cubos y el orden correcto lo evitan.

2 min de lectura · 1 h · Media

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