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Productos de limpieza: cuál funciona y para qué

Qué hace de verdad cada producto —vinagre, bicarbonato, percarbonato, lejía, amoniaco, tensioactivos— y cuáles no deben mezclarse nunca.

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Casi toda la suciedad doméstica cae en cuatro grupos —grasa, minerales, materia orgánica y polvo— y casi todos los botes del supermercado son variaciones de siete familias químicas. Saber cuál ataca qué vale más que una estantería llena: con un detergente neutro, un ácido, un desengrasante y un oxidante se cubre una casa entera.

Los tensioactivos (jabón, lavavajillas) despegan la grasa; los ácidos (vinagre, ácido cítrico) disuelven la cal; los álcalis (bicarbonato, desengrasantes) saponifican la grasa de cocina; los oxidantes (lejía, percarbonato, agua oxigenada) rompen el color de las manchas y algunos desinfectan; los disolventes (alcohol) atacan tinta y adhesivos; las enzimas descomponen restos orgánicos y olores; y los abrasivos resuelven por fricción lo que la química no despega.

Y hay una parte que no es opinión: algunas combinaciones son peligrosas de verdad. La lejía con amoniaco, con vinagre o con cualquier antical libera gases irritantes. Un producto cada vez, aclarando entre uno y otro.

Las 2 guías de esta sección

Productos

Qué productos de limpieza no debes mezclar nunca

Cuatro mezclas domésticas que mandan gente a urgencias todos los años, por qué son peligrosas y qué hacer si acabas de hacer una sin querer.

3 min de lectura · 5 min de lectura · Fácil

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